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Hechos que invitan a luchar

abril 25, 2012

Así sin pensar mucho, se me viene a la cabeza que en los últimos meses nuestro flamante y querido gobierno ha tomado un montón de medidas superchachiguays para levantar cabeza como país y salir de la crisis y ser todos más ricos y más guapos. Bueno, sobretodo los que son ya ricos y guapos, los demás ponemos el culete y no nos untamos vaselina porque ya no nos queda dinero para comprarla:

- Una reforma laboral que facilita el despido, que precariza aún más el empleo, que da todo el poder a los empresarios y deja indefenso al trabajador, aderezada eso sí, con un brutal recorte en los presupuestos para políticas de empleo. Pero bueno, no pasa nada, ni que en España hubiera problemas a la hora de encontrar trabajo o un 50% de parados juveniles fuese una cifra preocupante…lo que pasa es que somos muy quejicas, si no cogeríamos el primer vuelo y a servir cafés a Londres…

- Una reforma de la justicia que según un medio de comunicación tan neutro como Libertad Digital supone “toda una revolución”. ¿Que no estás de acuerdo en una sentencia injusta? Pues te jodes, porque si quieres reclamar asumes tú el coste de las tasas. O tienes dinero, que entonces sí pudes reclamar. Ah, no, que si tienes mucho dinero la sentencia ya te sería favorable desde el principio…se me olvidaba que a la Justicia de este país hace tiempo que se le cayó la venda…o la vendió.

- Unos presupuestos generales que dan miedo: todo lo que suena medianamente a avance lleva una línea de puntos que dice “recortar aquí”, mientras que instituciones arcaicas e inútiles que no nombraré porque todos sabréis ponerle nombre, no solo no llevan recorte, sino que en ocasiones llevan premios. Para más detalles sobre los presupuestos, remito al perfecto análisis de medidas de Guillermo Paños .

- Asesinar los proyectos de investigación: ya se sabe, pagar a cuatro cerebritos locos para que miren en su microcopio bichitos amarillos es tirar el dinero. Porque ¿qué otra cosa hace un investigador? ¿Nada, no? ¿Desde cuando necesita un país a sus investigadores para avanzar, para crecer, para aplicar mejores en su industria, en la calidad de sus productos, de sus servicios, de su…? Bah, que nada, los de la bata blanca no sirven para nada. Un dinerillo que nos ahorramos.

- Amnistía fiscal: si la vergüenza doliese, la amnistía fiscal debería ser una patada ahí, en todos los genitales.  Yo pago religiosamente mis impuestos y me están convirtiendo en un proyecto de carne de esclava, pero todos aquellos que se han forrado a golpe de ilegalidad pueden blanquear su sucio dinero por un módico 10% de lo blanqueado. Oferta en Ariel, señora, que lava más blanco y por menos cantidad, no se lo pierda, venga a España y blanquee su capital ahorrándose un buen pellizquito. Grrrrr.

- Sanidad, una de las pocas cosas de las que podíamos estar orgullosos. Pues ya no, a ver si vamos a tener una sanidad libre, gratuita y universal y le vamos a pagar a los rumanos los tratamientos de cáncer o algo. Que se mueran que hay muchos, y los sudacas que nos quitan el trabajo también. Y los viejos, que no sirven para nada. (adaptación libre de lo que deben pensar en el Ministerio de Sanidad). Ahora tenemos una sanidad estupendísima:  jóvenes desempleados que se tienen que pagar el ¿derecho?  a ir al médico, copago farmacéutico, inmigrantes que pierden el derecho a hacer uso de la sanidad pública,…vamos,  lo que de toda la vida se ha entendido como sanidad universal, un concepto que nadie jamás explicará tan bien como la señora ministra Ana Mato. Por favor, haz click y escucha sus declaraciones, pero primero alejate de cualquier objeto contundente o posible arma. Es posible que te den ganas de autolesionarte o arrancarte las orejas a mordiscos. Menos mal que no llegas.

- Educación. Uff, con educación no sé por donde empezar, prácticamente cada vez que señor Wert ha abierto la boca me han dado ganas de meterle por ella una granada sin anilla y salir corriendo. Y creo que no soy la única, debe haber más gente a la que le duela escuchar el paquete que tiene preparado: amontonamiento en las aulas, subida de tasas universitarias, eliminar universidades y titulaciones, el bloqueo de las oposiciones docentes en Andalucía, reducción de las becas…

Y más, y más, y más…subidas infinitas de impuestos, subidas en electricidad, agua, gas, congelación de oposiciones estatales, eliminación de la Ley de Dependencia (que esta tiene mérito, genera desempleo a al vez que jode a los más vulnerables: la joya de la corona), secuestro de la independencia de la televisión pública, privatización de las regionales, limitación del derecho de expresión y de reunión y…uff, estoy olvidando muchas, seguro, porque desde que entraron van a piñón…un día tras otro, lees las noticias, y ves que hay un nuevo motivo para largarte/suicidarte…o luchar.

Y todo esto a golpe de decretazo, que aquí el legislativo ni pincha ni corta porque el ejecutivo ya se lo guisa y se lo come él solito todo. Hay que ver que gobierno tan eficiente tenemos, si es que no nos lo merecemos (si alguien no ve aquí el sarcasmo, está tonto). Pero es que para más inri, no solo tragamos con medidas injustas, sino que son INÚTILES.

Sube el paro, sube el déficit, sube la prima de riesgo, entramos oficialmente en recesión…resumiendo: con la excusa de la “crisis” están aprovechando para meternos dobladas una serie de privatizaciones, recortes sociales e injusticias varias que no sirven para salir de la crisis, sino para convertirnos en seres dóciles, que no pueden quejarse y que trabajarán por la comida. Como bien resume Postigo, cambiamos la sociedad de bienestar, por la de bienestuvo.

Os invito a seguir recordando hechos para luchar…y por supuesto, a luchar.

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Su suerte no se encuentra disponible temporalmente, por favor, inténtelo de nuevo más tarde…

octubre 20, 2011

Voy a empezar con una buena noticia: he estado casi tres días sin Internet y aquí estoy, viva y sin episodios aparentes de ataques de ansiedad o depresión: ¡estoy superando mi adicción! Lo curioso es que funcionaba en todos los dispositivos que hay en la casa (que son unos cuántos cientos entre ordenadores, móviles y psp) salvo en mi ordenador y mi móvil. Llamadme paranoica egocéntrica si queréis pero que conste que el universo conspira contra mí…

No, no lo digo sólo por lo de que Internet no funcione, que al fin y al cabo cuentan las leyendas que es algo que han sufrido otros antes que yo, es que desde que cogimos el autobús a Madrid (primera etapa de nuestro viaje dublinés) todo ha sido…umm…cómo llamarlo…¿surrealista, absurdo, estúpido, difícil, anecdótico, criminal? Criminal, eso es…

First step. El autobús.

Como gente de clase media-baja que somos (con orgullo, ya que sin dinero…) tuvimos que comprar el vuelo que más convenía a nuestros bolsillos, lo cual implicaba entre otras cosas volar desde Madrid con una compañía de la que no habíamos oído hablar en la vida y cuyo logo es un trébol verde (que dicen que dan suerte…¡ja!). Llegar hasta el aeropuerto de Madrid era en teoría un viaje simple, coger un bus directo nocturno (ZZZzzzzzZZZZzzzzz) y luego un par de metros, pero sobradas de tiempo. Nada que  para dos chicas espabiladas como nosotras resulte problemático. Así que me subo en el bus en Granada mientras Sole hace lo propio en Málaga y me dispongo a dormir. Ilusa…por algún don divino especial que me ha sido concedido (sin haber sido pedido jamás), cualquier asiento de tren/ bus/ metro/ avión/ barco que yo escoja estará siempre rodeado de críos llorones o adolescentes escandalosos.  En algún momento los teenagers de mi alrededor se quedan dormidos y empiezo a acunarme alegremente en los brazos del sueño, dulce, cálido, mágico sueño….RRRRIIIIIIIIINGGGGG RRRRIIIIIIINGGGGG….Yes, así suena mi teléfono:

- Sole: que mi autobús se ha roto, que estamos parados en Jaén, que no llego a Madrid a tiempo para coger el vuelo.

- Nieves (apretando los ojos muy fuerte): estoy soñando, estoy soñando, estoy soñando, estoy soñando, estoy soñando…

- Sole: que se le ha roto algo y que primero tiene que venir el mecánico y arreglarlo, y si no puede, tienen que pedir otro autobús.

- Nieves (auto-pellizco retorcido): ¡aaay! Pues no, parece ser que no era un sueño.

Miro retorcidamente a la pulsera que llevo en la muñeca y que me regalaron mis amigos antes de salir (lleva muchas piedrecitas amuleto y un trébol) y compruebo si tiene algún botón de on/off que se me haya olvidado pulsar, porque suerte suerte lo que se dice suerte no estamos teniendo…Cómo no le encuentro el botoncito me concentro en el problema y en una de esas típicas conversaciones en las que no sabes si reírte , llorar o hacer una carnicería acordamos que me llamase cuando supiera algo. Ese algo es que se ha subido en un bus que pasaba de copiloto ilegal y que llega “a tiempo”. Yujuuuu. Si es que en el fondo somos unas afortunadas…

Ya no queda más que correr de metro en metro (y atascar una maleta por el camino, tener que pedirle unas llaves especiales a un guardia para que la saque, seguir corriendo por escaleras mecánicas con dos maletas, que un señor tenga que ayudarte con ellas para que no rodéis todos, hacer transbordo con otro metro que llega a la vez que tú…lo típico).

Step 2. Dublín, allá vamos. Si podemos.

Después de unos 30 minutos reordenando maletas conseguimos ajustar el peso y el tamaño y facturar (“¡me sobra medio kilo!”, “pues aquí a mi me falta pero no cabe en el de cabina”, “¿y con el saco de dormir qué hago?” “¿el ordenador lo puedo llevar fuera que dentro no cabe?” “¡tira ya el calabacín que pesa medio kilo!” “¡que no, que es de la huerta de mi papi y me lo pienso comer en Dublín, que seguro que no hay!”. Efectivamente, aquí no hay. ¬¬).

Así que ya solo queda correr a la puerta de embarque y pasar los controles. Una vez pasado, respiramos con calma y con la sensación de que ya ha pasado todo lo peor, confiadas en la absurda superstición de que ya estamos en territorio internacional y a partir de ahí solo puede ir a mejor. Y entonces viene la gran pregunta:  “Sole, ¿tú has visto mi tarjeta de embarque?” No, resulta que no la había visto. Ni yo. Ni los guardias. Oh, oh. Después de movilizar a varios vigilantes, revisar un número considerable de bandejitas de esas donde tienes que dejar tus cosas metálicas y de haberme planteado llorar y patalear varias veces, aparece una guardia con una halo luminoso de salvadora y me entrega mi tarjeta de embarque, que alguien se la había llevado al recoger las bandejitas. Controlo mis impulsos de abrazarle y decirle que la quiero y vamos a subirnos al avión, eso sí, después de un desayuno de esos que te sientan mal desde el momento en el que lo pagas…

A partir de aquí todo parece ser normal, salvando el hecho de que decidieron que tenían que guardar nuestras maletas en el garaje, pero me dejé dentro el bolso con todo, incluida  la tarjeta y el móvil encendido y tuve que hacer bajar a un señor azafato a buscarlo).

First 3. Dublin, aquí estamos.

Llueve. Aunque bueno, es Dublín, tampoco es que sea una sorpresa. Aeropuerto, Bus, O’ Connell, Spire (el Spire, para quién no lo sepa, es una especie de pincho gordo de 120 m. de alto, ya pondré fotito un día), Albergue. Pizza. Albergue. Nuestra primera semana, dejando el trabajo aparte, podría resumirse con esa palabra…Ya veréis porqué, ya…

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Yo tenía un sueño…

octubre 15, 2011

Pometí que en mi próxima entrada hablaría de más golpes y aventuras psicotrópicas (si alguien cree que pongo aquí esta palabra solo porque suena bien se equivoca, un psicotrópico es algo “que actúa sobre el sistema nervioso central, lo cual trae como consecuencia cambios temporales en la percepción, ánimo, estado de conciencia y comportamiento”. Y además suena bien).

Pero voy a decepcionaros un poquito, hoy quiero hablar de otra cosa. ¿Por qué? Pues tengo una razón de peso llena de raciocinio y madurez: ¡el blog es mío y hago con él lo que me da la gana!

Ahora en serio, voy a hablar sobre ese tema del que hoy ya se habrán volcado miles de palabras, pero he sentido que también necesitaba expresar mi punto de vista sobre ello: 15-O. Para los que no sepan qué significa porque viven en un mundo lleno de arcoiris y mariposas en su propia órbita estelar, para hoy se ha fijado una convocatoria en la que saldrán/saldremos/saldréis o no a la calle para que suene una voz global pidiendo el cambio.

Yo voy a ir. Me temo que nada servirá, que todo seguirá siendo igual y que sólo nos estamos dejando llevar por una esperanza vana y fútil. Que no habrá un mañana luminoso y perfecto porque en realidad nadie sabe cómo ha de ser, cómo ha de crearse ese mañana que nos hará felices a todos.  Que no crearemos una utopía dónde todos (digo, TODOS) tengamos una vida plena y satisfactoria en el contexto de una sociedad democrática que contemple la voz de cada uno. Que nunca va a llover a gusto de todos, y el gusto de la mayoría nunca se impondrá mientras una minoría viva demasiadoo bien. He perdido la fe. Y sin embargo, voy a ir.

Cuándo hablabámos de sueños, todos teníamos uno. X quería casarse y formar una gran familia en una casita en el campo y trabajar en un banco. Z quería conseguir un trabajo que le permitiese viajar y conocer mundo y un pequeño pisito en Madrid dónde descansar al volver. H quería trabajar en la construcción con su padre y ganar tando dinero como él para poder pagarse su casa y su coche. K quería acceder a una empresa dónde pudiera dar rienda suelta a su potencial periodístico.

Mi sueño era pequeñito, muy poco ambicioso, podría decirse incluso que era un sueño muy poco sueño. Yo quería tener un pequeño estudio alquilado en una ciudad mediana y decorado con muebles de Ikea. Yo quería trabajar  en algo que me gustase, con un sueldo aceptable que me permitiese ser independiente, pagar mi miniestudio de alquiler y algún viaje esporádico. Y quería una bici.

Los sueños de X, Z y H nunca llegaron a hacerse realidad: fueron sueños mercenarios que se vendieron a sueldos míseros, sueños cobardes que se estancaron en la cola del paro, sueños rotos que empezaron a ser pesadillas. Yo nunca dejé de confiar en mi sueño pequeñito, mi sueño era pequeñito y yo estaba luchando por él, eso tenía que salir bien.

Pero mi sueño ha enfermado, se desmorona, se diluye en un presente carente de oportunidades…veo que se vuelve humo entre mis manos y el sueño ya no es sueño, porque duele menos pensar que nunca fue soñado…

Ya he cumplido los 25 años y he hecho todo lo que te dicen que debes hacer: tengo dos titulaciones, varios cursos, muchas prácticas, estancias en el extranjero, un nivel aceptable de inglés e intento continuar con mi aprendizaje. Vivo en una habitación que tengo que compartir con una amiga porque ninguna de las dos puede aforntar el pago completo. Estoy realizando mi quinta beca, y como todas las anteriores, no supera los 300 euros al mes. Y no tengo bici.  Así no hay quien alimente el sueño…

Millones de blogs, artículos, etc. ya han dado los números, han dado las razones, han explicado cada motivo de porqué este 15O, porqué esta marcha, porqué esta necesidad de unir nuestras voces para luchar por un cambio.

Yo sólo escribo esto para explicaros porqué voy yo…quiero creer que algún día podremos resucitar nuestros sueños

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Ya iba siendo hora de volver…

octubre 8, 2011

Una vez, hace mucho tiempo, cuando yo era joven y tonta (ahora soy menos joven), tenía un blog. En ese blog yo escribía cosas que me pasaban, si bien a veces parecía que me las inventaba porque las notas surrealistas que puede alcanzar un día de mi vida no son facilmente asimilables para el común de los mortales. Pues resulta que hoy estaba yo sentada en mi mini litera de la cuarta habitación de albergue de esta semana cuando una punzada en la espalda sugirió que debería incorporarme un poco. Se me olvidó tener en cuenta al armazón metálico que hay sobre mi cabeza sujetando la litera de Sole.  Pum. Un golpe seco, pero contundente y de repente se me ocurrió que podría volver a escribir. Si ya se veía venir, con la cantidad de porrazos que me doy a diario alguno tenía que dejarme tonta.

En fin, que cuento todo esto para que enténdais porque estoy aquí (sentada en la misma litera y golpeandome esporádicamente con el mismo armazón metálico), reanudando un blog que lleva varios meses cerrado por pereza (soy vaga hasta para inventarme una excusa).  Y no es que en esos meses no haya pasado nada, algún día en un ataque de nostalgia pondré el blog en modo retroactivo y contaré mi experiencia como reencarnación de Willy Fogg (Phileas para los más cultos): Finlandia, segundo semestre en Noruega, Austria, Alemania, Francia e Inglaterra. Sí, todo eso me queda por escribir…¿sabéis cuántos miles, miles y miles de palabras puedo soltar yo con eso? Temblad, malditos, temblad. Juas juas juas juas (risa de malo malísimo, de villano de Batman por lo menos, por si no lo habéis pillado).

Así que ahora estoy lista para meterle mano a la aventura dublinesa. Sí, ahora he pensado en venirme a Irlanda. A ver, lo normal, una piensa: he terminado la carrera, voy a irme un país dónde haya casi tanto paro como en España pero donde la vida sea un poco más cara. Y aquí estoy, en Dublín, una ciudad dónde el termómetro marca 12ºC pero la sensación térmica marca un “hace un viento húmedo y asesino de esos que hace que  hasta en la foto del DNI se te caiga el moquillo”.  Pero no os preocupéis, que al menos vengo con una beca que me da para pagar mi habitación compartida de 1’5 m2 y aún me sobra para media Guinnes. Genial, ¿verdad?  Venga, quitadme esas caras de envidia, que seguro que algún día también enconraréis un chollazo de estos…

Por si alguno se ha perdido, voy a empezar por el principio con mi historia gaélica.

[Antes de seguir, aclaro que me quejo mucho porque si no me quejo no es divertido. Quejarse mola. Y además, me he ganado todo el derecho a hacerlo...]

Un buen día, Sole me propuso solicitar una beca para el Instituto Cervantes, y a mi se me ocurrió pensar tres cosas: voy a aprender mucho, voy a plantar una línea muy cuca en mi currículum, y voy a mejorar mi inglés de “whachyurneim”. Allá vamos. Me encantaría decir que fue así de sencillo, pero tengo por costumbre mentir lo menos posible porque me pillan siempre y queda feo…también me gustaría contar todos nuestros problemas pero o resumo mucho muchísimo contando problemas o esto se me va de las manos (bueno, eso va a pasar de todos modos…). Lo dicho, resumiendo, nos llevó de mayo a finales de septiembre conseguir 4 puñeteras firmas ( algunos/as entenderán porqué cuando diga que el tema nos lo llevaba Mercedes…sí, esa). Y un par de semanitas antes del vuelo, cuando conseguimos por fin la última firma, nos enteramos que se dice se comenta se rumorea que a lo mejor no podemos irnos. Y esto es lo que pensamos en esos momentos:

Efectivamente, que queríamos derramar sangre fresca…VENDETTA! Pero en realidad somos personas civilizadas y estamos llenas de recursos para solucionar contratiempos, así que ejecutamos nuestro plan maestro: esperar a que las cosas se arreglaran solas. Y aquí estamos. :D

Ahora viene la historia de la casi no llegada a Dublín y de una primera semana en la que me he sentido medio perroflauta, medio chivo expiatorio de un destino cabreado y cruel. Pero eso requiere capítulo aparte. Creo que lo llamaré DESESPERACIÓN.

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PC doktor o porqué debería matar a cierto IT guy…

mayo 9, 2011

Mi ordenador está gravemente enfermo, practicamente comatoso, así que decido llevarlo a curar porque lo quiero mucho (aunque cada día menos). Llego a la tienda, y leo el cartel del señor arreglador de ordenadores:

PC DOKTOR  47xxxxxx (Oslo)   47xxxxxx (Follo)

En un primer momento me pareció optimismo, ahora se que no era más que una premonición…

Me ha jodido bien, sí…

- Sr. informático, mi ordenador no funciona.
- Umm, déjame ver…ah, sí, el ordenador no recibe la energía suficiente y se apaga.

(vaya, este tío es un genio)

- Ya, ya lo se, por eso se lo traigo.
- Pues eso, que se apaga porque no carga. Igual deberías comprarte otro cargador u otro ordenador.
- Pero el cargador funciona.
- Pero el cargador y tu ordenador juntos no.

(Genial, una historia de amor imposible. El caso es que durante dos meses ha funcionado)

- ¿Por qué no funciona?
- Porque es demasiado pequeño. Tu ordenador necesita un mínimo de 4 w.
- El cargador es de 5 w.

(suerte que una es avispada y se ha leído la letra pequeña del cargador, una lectura especialmente interesante cuando tu ordenador se ha roto en sabado por la tarde y no tienes nada que hacer. En realidad en esas circunstancias resulta terriblemente interesante hasta la etiqueta del champú).

- Ah, pues no está llegando toda la potencia.
- Eso ya lo veo yo, ¿puede arreglarlo?
- No.  Son 400 kr. por el diagnóstico.

Shock. Mi boca se abre como para decir algo pero claro, es lo que tiene el shock, que te quedas sin palabras. Consigo balbucear algo, y aun medianamente mal expresado, se que tengo más razón que un santo:

- Pero si no ha hecho nada. No puede pedir 400 kr. por nada.
- Si, son 400 kr. por el diagnóstico.

(Ganas de matar creciendo exponencialmente a un ritmo que asusta. Su cabeza adquiere forma de diana y círculos concéntricos de colores se van dibujando en su calva a cada palabra que dice. Busco mi carcaj. Mierda, no lo llevo, mi mejor arma es una mochila repleta de papeles con ratios y fórmulas. Poco contundente para atacar a un informático)

- Oiga, no me puede pedir 400 kr. por decirme algo que yo ya sabía. Es injusto.
- Claro que sí, es el precio por el diagnóstico. O nos quedamos con el ordenador.

Lágrimas que caen por dentro porque una todavía tiene una dignidad, mientras suelto las 400 kr. Curiosamente, 100 kr. más de lo que vale un cargador.

Por lo visto, ser idiota sí que tiene precio…

(P.D. Antes de la redacción de este post no se ha maltratado, humillado, asesinado o descuartizado a ningún informático. Pero me he quedado con las ganas. Y eso que yo era la de “Pon un informático en tu vida”.)

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Cuando los sueños polares dejaron de ser sueños.

mayo 7, 2011

Esto de llevar un blog cada vez se hace mas dificil, primero, porque tengo que hacer ejercicios de memoria para recordar lo que quiero contar y mi memoria es mas bien de tipo volatil; segundo, porque no ando lo que se dice sobrada de tiempo, y tercero, porque ahora mismo lo estoy haciendo en clase y el teclado noruego este no me deja poner tildes, lo cual me esta matando mucho. Radical ortography militant. ;)

Supongo que recordareis por donde lo deje (o no, pero me da mas o menos igual): allá por los inicios de mis vacaciones (que empezaron el 10 de diciembre y fueron muy merecidas, si alguien lo pone en duda rompere narices).  My super Christmas holidays han tenido dos partes: una en Noruega y otra en Espa(esperad hasta que encuentre el codigo correspondiente en este teclado)ña.

[Vuelvo a mi teclado español, veréis tildes otra vez]

 Norway is the milk (from lost to the river…)

Y esto son palabras mayores, así que si yo digo esto de Noruega es que se lo ha ganado…A ver,  en condiciones normales podría escribir unas 15700 palabras sobre el momento minivacaciones 1, pero resulta que estoy contando cosas de diciembre mientras huelo las flores de abril, así que voy a ver si las clases de resumen documental y el ser una fan de los telegramas del inspector Gadget me han servido para algo:

Oslo. Stop. Hielo, nieve, viento. Stop. Dos muñequitos rojos, jesucristo colega, cementerios, catedrales y armas que cuentan historias. Stop. Más nieve, el Cascanueces, bares de hielo donde entras para sentir calor. Stop. Barcos vikingos, futbolines e inodoros con cuernos. Vampyr. Stop.

Tromsø. Stop. Nieve, nieve, nieve, nieve, nieve, viento y nieve. Stop. Museos, puentes largos e iglesias raras. Stop. Bibliotecas, focas, ¿arte? contemporáneo y yo destruyendo virtualmente un barco. Stop. Pueblo sami, paseos nocturnos en la nieve tomando prestadas las bicis de noruegos incautos. Stop. Magia: blancas noches eternas y auroras boreales, más de lo que jamás imaginé en mis sueños polares. Stop. Este mensaje se autodestruirá en 5 segundos (antes de que la envidia os mate, jijijiji). Stop.

Y después de vivir unos días “to’ feliz en mi nube azul” en eso que llaman paraíso (ni hay que morirse ni está lleno de vírgenes por si alguno quiere dejar de hacer tonterías kamikazes) y que está en el círculo polar, mi yo aguafiestas me dice que tengo que aterrizar, Mundo Real y bla bla. Empaquetar maletas y de vuelta a Oslo, pum, limpiar, y casi de rebote para España.

Navidades a precios populares (¿2 euros una birra, dices? ¡Ponme 4!)

¿Y qué hace una muchacha coherente como yo y que está profundamente cansada de las puñeteras cuevas cuando llega a España? Emm, sí, eso…se va a hacer espeleología. Y con un poco de suerte pues se parte el labio…en la puerta de la cueva, justo antes de salir. Os puedo contar que la cueva era preciosa, las formaciones espectaculares, o que encontramos posibles huesos de niños cocidos (mmm, niñooos, ñam ñam) pero hay algo que recuerdo aún mejor y es que los pasos son jodidamente estrechos y verticales, y que hubo un momento en el que conseguí un ángulo con la rodilla y el codo que nunca creí que fuese posible hacer, ni en mis más flexibles fantasías. Me sentiría orgullosa de ello si el jefe de la expedición no hubiera comentado que esta cueva era nivel “fácil” y delante de mí no hubieran hecho lo mismo pero al triple de velocidad dos niños de unos 11 años…

Otra cosita que una hace en España después de volver de Oslo, de nuevo producto de la coherencia, es irse a hacer sledding en Sierra Nevada (o en español de toda la vida, deslizarse con el culo colina nevada abajo). Después de llevar dos meses con la nieve por la rodilla y de recorrer las distancias con el culo pero de forma totalmente involuntaria, estaba echando muchísimo de menos esa sensación.

También recibí una visita de Toby (mi amigo de Hong Kong que ahorra en museos para gastarlo en kalimotxo, montaditos y futbolines; ains, se está españolizando…); volví a recorrer los Cahorros (no puedo evitar que me encante este sitio, y que conste que no tiene nada que ver con los ritos satánicos o cabritillos desollados allí, que yo soy una señorita de bien aunque vista de negro oscuro, me falta ir a misa los domingos…); y me perdí en la noche granadina (tapa + cerveza: 2 euros, lágrimas de emoción bajan por mi mejilla mientras escribo esto, sigh…).

¿La petarda estúpida esta no se emociona con su gente pero se emociona con un sandwich gratis?
Estoy poniendo por escrito lo que estáis pensando, y suena muy cruel, jum…Claro que me emociono, y claro que os echo de menos infinito, queridos amigos y familia, pero no os puedo decir eso, porque si os digo que pienso en vosotros, si os agradezco los buenos momentos de navidad, y si juro que tengo muchas muchísimas ganas de volver a veros, vais a pensar que me he vuelto una blandengue cursilona y una tiene una reputación seriamente trabajada con años de abrazos-palo y respuestas pseudobordes cargadas de cariño extremadamente bien encubierto…

Como viene siendo habitual en mí, me he vuelto a pasar. El contador de palabras de WordPress dice que corto y cambio o se me duermen hasta las lechugas…Me marcho a campar por las tierras webanalíticas (que es en lo que ando metida ahora).


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Qué hacer cuando una secta coreana intenta abducirte

febrero 18, 2011

Cómo ya sabéis los que me conocéis un poco y los que no os lo digo ahora, llevo unas semanas hasta el cogote, expresión castiza dónde las haya que viene a decir que no he tenido tiempo de nada ni haciendo tetris modo experto con los 1440 minutos que tiene un día, que parecen un montón pero a mí se me escapan por algún sumidero oculto con IP…

El caso es que hoy he hecho (again) el examen infernal de 6 horas y…ups, me ha faltado tiempo. Sí, amigos, 6 horas pensando, escribiendo, dibujando y haciendo cosas sin sentido (el examen ha sido como una partida del Party&Co pero sin parte diver) y me ha faltado tiempo. Esto solo puede significar dos cosas: o que he suspendido, o que he aprobado. Soy una máquina de deducción lógica.

Pero esto no es lo que yo venía a contar aquí, antes de ponerme a hacer otras cositas (sigo estando algo ocupada) quería escribir algo curioso, una de esas cosas que te pasan cualquier día por la calle si eres yo. Andaba yo paseando con algo de prisa y hambre cerca del Palacio Real (trabajo en el Nobel Institute, y como todas las cosas importantes de Oslo, léase National Theatre o Emabajada de EEUU con garita policial propia, está en los alrededores de Palacio). Y ya me he vuelto a desviar del meollo, recapitulo: estaba yo paseando por los alrededores de Palacio buscando un Kiwi dónde comprarme una manzana (craso error, no hay super minipris cerca de palacio, qué raro) cuando de repente un chico con pinta semiguay-seminerd-semi ‘me han absorbido el cerebro con una pajita rosa’ se acercó a mi con una enorme sonrisa y a través de sus gafas empañadas por los -19ºC y una nevada histórica sus ojos me miraron tiernamente y él preguntó con dulzura: “Do you believe in God?” Oh, oh, ya la hemos liado, y yo que pensaba que había ligado. A la mierda el ego de esta semana. Aún así me repuse porque soy una persona amable y le respondí por no dejarle con la palabra en la boca…y a partir de aquí, reproduzco la conversación.

Chico-raro: Do you belive in God? (¿Crees en Dios?)

Chica-rara(yo): No.

Chico-raro (llamemosle CR para abreviar, y no me vayáis a visualizar futboolistas que no hay punto de comparación posible):  Why not? (¿Por qué no?)

Yo: I don´t know, do you believe in unicorns? (No se, ¿tú crees en unicornios?)

CR: no, because unicorns don’t exist. (No, porque los unicornios no existen)

Yo: How do you know that? (¿Cómo sabes eso?)

CR: No one has seen unicorns (Nadie ha visto unicornios)

Yo: I don´t know anyone who has met God (no conozco a nadie que se haya encontrado con dios)

CR: But there are many signals…(pero hay señales…)

Yo: And there horses and rhinos as well (Y también hay caballos y rinocerontes)

CR: Ok, can I ask you about your principles? (Ja, me pregunta por mis principios, esto es que he ganado…¡¡he ganado!!)

Bueno, aqui la conversación sigue con cierto cariz surrealista pero dejamos de hablar de unicornios, resulta que el chaval decide interrogarme sobre mis principios ético morales (sí, sí, robar está mal), por mi opinión sobre el 2012 (pues no se si se acaba el mundo, pero a mi me viene regular esa fecha), sobre el sentido de la vida (Sí, claro que lo se, demostrar que la Ley de Murphy se cumple) y sobre otras cuantas cuestiones trascendentales más. Cuando el pobre se da cuenta de que intentar volverme sectaria a estas alturas es como matar gente con una cuchara (posible, pero complicado)  decide irse pero apura el últmo cartucho: me invita a una reunión que tiene su grupo esa tarde, me da un panfleto y mucha pena. Ahora hablando un poquito en serio, que un chico joven y posiblemente inteligente en su momento se deje hacer una lobotomía con la palabrería de locos estafadores da mucha pena, y rabia, y asco.

Cuando volví al trabajo con estas serias reflexiones y mi jefe vio el panfleto me dio el nombre de la secta, y el rollo de esta gentuza, con ánimo de ofender: aquí teneis un enlace con el negocio a costa de gente crédula que se traen estos entre manos. Pincha, lee y vomita:  Iglesia de la Unificación.

Cómo dijo Woody Allen, “Si Dios existe, espero que tenga una buena excusa”.

dios no existe

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Yo tenía un blog

enero 19, 2011

Así es…hubo una vez cuando yo era joven y tonta que escribía en un blog el curioso rumbo de mis sueños polares. Pero de esto ya hace casi un mes (o dos) y jamás se me ocurriría pedirle a alguien que remontara su memoria tantos millones de segundos atrás. Así que sed majos y haced lo mismo conmigo: perdonadme que me salte de un a sola vez dos meses y los condense aquí en una entrada que, aviso, podría ser larga…

- Algún día de noviembre que salimos y ¡¡no tocó Friday’s!! –

Increíble, pero cierto. Terminé el libro gordo de Petete espeleólogo y me dispuse a arrastrar por caminos insanos a cualquiera que se dejara. Cuando hablo de caminos insanos de x tragos en Granada me refiero a la Who, aquí cómo no tienen de eso me conformo con el DeVille’s o el Rock in. No están mal, pero es que todo mejora con una jarra a 2 euros. Pues eso, que Hanka, Tuyen y Agnija se apuntaron a esto de una tranqui-noche de chicas y nos fuimos de fiesta a sitios oscuros dónde se oye música infernal (léase rock).  No hay mucho que contar de esta noche, sólo un par de cosas:  una, que Avenged Sevenfold mola y dos: Mire, recuerdos.

Stendhal estaría orgulloso

 

 

- Esos terribles días… –

Muchos ya hemos pasado por esos terribles días de exámenes, estrés y tareas dejadas para el último momento (que no es mi caso, que yo soy una chica responsable), así que no hace falta que os cuente de que va esto y me puedo ir directamente al momento en el que aquí la cosa se torna un pelín diferente. Nada que objetar a las presentaciones en público y en inglés (bueno, sí, muchísimo que objetar, pero me lo voy a callar ahora que se que mi defensa-evaluación de Digibug no ha salido tan mal. Mejor no tentar a la suerte).

Pero eso de los exámenes…¿qué es eso de un examen de 6 horas, SEIS: eso es la cuarta parte de un día, son 360 minutos, 21.600 segundos, son 5 sesiones de “you have watched 72 minutes of Megavideo”, es lo que  va desde que salía hasta que se pone el sol, es un día completo en Tailandia (que tienen el sistema de 6 horas), es tiempo suficiente para aprender cómo funciona el genoma humano, ¡¡ES UNA CAUSA DE MUERTE!!. Y sin embargo, lo hice. Me fui, me planté en una silla incómoda, firmé varios papeles (aún no se si en alguno me estaba autoinculpando de algo, desde luego no me los iba a leer en inglés e impresos en hojas amarillo saturado) y me dispuse a pasar las 6 horas más horribles y largas de mi vida, que al final se convirtieron en cuatro y media porque ya me estaba picando el culo, el cerebro y el hambre y porque no sabía más respuestas, pero eso es secundario.

Por si alguien se pregunta cómo se sobrevive a seis horas de examen y si es absolutamente imprescindible ser una especie de cyborg sin necesidades fisiológicas aclararé que no: te permiten entrar al examen prácticamente con todo lo que quieras: bebida, comida, apuntes, pendrive, tu agenda, estuches a lo Mary Poppins, o los libros que que hayas podido saquear de la biblioteca…de todo (menos iPad, lo que despertó bastante mi curiosidad sobre estos cacharros. Después ya me aclararon que en general mejor no llevarte nada con conexión a Internet). Lo de la comida no me parece mal, porque 6 horas sin comer con el cerebro funcionando es duro, (si vas cómo yo en standby tampoco es tan complicado) pero…¿zanahorias? ¿era necesario?

- Mi cerebro leyendo hacia dentro: “Model your ontology in…”

- Mi vecina de atrás: crunch, crunch, crunch (no sé cómo es exactamente la onomatopeya de masticar zanahorias)

- Mi cerebro: Grññlkjkljhgfytrillkillyoukhgfffjkkhgfdillkillyou,nhbhjgcillkillyoukillyoukillyou

Y sin entrar en cuestiones escatológicas, aclaro que tampoco hace falta que vayas con dodotis, hay dos vigilantes que te acompañan (por turnos individuales) en caso de que necesites pipí, popó, fumar, beber agua, o llorar de desesperación a escondidas en cualquier lavabo…

Imagino que no es necesario que lo diga explícitamente, pero los amables vigilantes se quedan en la puerta.

Y el examen en sí…bueno, son sólo 10 preguntas, que si alguien tiene curiosidad pues que me lo diga y ya le torturo en privado. No me gusta adelantar acontecimientos, pero voy a hacerlo:  según las notas enviadas por mi profesor (es decir, que hay pruebas), tengo 4 preguntas bien, 3 bien pero flojas, una bien pero con un fallo de identificación y dos sin contestar, lo cuál podría equivaler a un 6 en España, décima arriba décima abajo.  En este mundo escandinavo paralelo equivale a un “Fail, recuperas a principios de febrero”.

Ya está, me he explayado y me he quedado agustito con esto del examen. Gññ. Quizá sería más coherente estar estudiándomelo pero es que primero tengo que desfogar, para hacerle un huequito a la coherencia y a los DTDs.

- Capítulos gastronómicos: la última cena.

Pero sin traidores ni crucificados, ni que fuésemos sectarios o algo. Con la última cena me refiero al multicultural encuentro gastronómico de DILLers que tuvo lugar en la planta baja de la residencia de St. HansHaugen. O en otras palabras más expresivas: ñam ñam :D . Detallo el menú (o la parte que recuerdo del menú).

- Mini-kebab durum: lamento mucho no acordarme del nombre de muchas de las comidas y tener que inventármelos, maldito cerebro de retentiva semi-nula, ARGH. Bueno, esto a lo que yo llamo mini-kebab consiste en una especie de pequeños panes de pita enrrollados que llevan dentro vegetales varios. Durum tamaño tapa. Muharrem, Turquía.

- T-egg: ¿a qué a nadie se le había ocurrido cocer un huevo durante 20 horas en té? Pues ya es hora de que se os vaya ocurriendo, que está muy bueno. Un poquito seco, pero nada que no se arregle con alguna salsita ligera y marrón de nombre e ingredientes desconocidos. Jing, China.

- Bramborak. Yo esto ya lo había probado. ¿Alguien recuerda una comida checa que probamos en Etnosur y que eran como unas tortas de patata y huevo pero con un ingrediente secreto especial? Pues el bramborak es eso, pero como la cocinera era una chica maja y Oslo es bastante caro para según qué cosas (bueno, para todas en realidad), pues  no special weeingredient. Hanka, República Checa.

- Tortilla y media de patatas. Todos sabéis lo que es una tortilla de patatas, pero os voy a explicar cómo se hace una y media, porque eso ya tiene su técnica y no lo hace cualquiera. La preparación es similar a la de dos tortillas pero en el momento de darle la vuelta a una de ella hay que echarle chulería y hacerlo en el aire, lanzando la tortilla hacia arriba para luego, tras un giro precioso,  recoger sólo una mitad. La otra ya si eso dejar que se vaya por el fregadero o tirarla a la basura, que no es necesaria…Nieves, España.

- Mezcla checa extraña pero rica: esta si que no hay manera de nombrarla. Podríamos llamarlo Játra s rýží a houskovými knedlíky por ejemplo, pero es que este va con cerdo y el que comimos era sin cerdo (arroz, castañas, quizá huevo, puedo seguir enumerando ingredientes pero me los estaría inventando completamenete). Lucie, República Checa.

- Doro Wat. Son como unos crépes pero con sabor a algo. Ya sé que los crépes también saben a algo pero no es a un algo tan intenso cómo el sabor de esta cosa. El relleno suele ser de carne, según entendí de varios tipos, pero el que yo probé era estilo carne a la Secretaria (es el plato local, aunque no exclusivo, de Alcalá la Real; para los que se hayan perdido). Helen, Etiopía.

- Sarma? Voy a llamarle Sarma porque el plato que conozco que más se le parece a esto se llama así, pero tampoco lo recuerdo. Pum pum pum (cabeza golpeando escritorio e invocando recuerdos atrapados en formato xml). No, no me acuerdo, pero son una especie de hojas de parra rellenas de algún tipo de guiso de arroz y carne. Muy rico, como todo. Elnara, Azerbaijan.

- Pollo … Creo recordar que había una especie de pollo al tandoori pero mucho más rojo. De nuevo, me faltan detalles pero es que esto no llegué a probarlo y esta entrada está saliendo prácticamente de los recuerdos de mi paladar. Hugo?, Holanda . Aquí aquí empieza a embrollárseme hasta la autoría de cada plato. Ah, si, que no lo había dicho, pero también había vino.

- Pumpkin pie: es el pastel americano por excelencia, ese que hacen todas las mamás de las pelis el día de Acción de Gracias para después del pavo. Cómo su propio nombre indica, el pastel de calabaza viene a ser un pastel de calabaza. Jenny, USA.

- Riskrem: postre navideño noruego a base de arroz, leche, crema de leche, esencia de almendra, almentras picadas, y sirope de frambuesa. Una especie de arroz con leche espeso, que se me ocurrió reproducir para la cena de Nochebuena en casa. Exitazo. No, espera: exitazo.   La cosa curiosa de este postre es que la persona que se encuentre una almendra entera recibe un premio (una especie de cerdo de mazapán).  Live, Noruega.

- Fresas en crema: probablemente no sea este el nombre por el que deban ser recordadas pero va a ser con el que me vais a tener que entender. Estaban buenísimas y congeladísimas, así que es una pena que después de media cucharada mi estómago empezó a emitir la decimoquinta y definitiva alerta de “para, que ya estamos llenos”. Ewelina, Polonia.

- Pepperkaker, mazapán, cava. El mazapán cubano y el cava son de Luis, Cuba, pero los pepperkaker no se de dónde salieron, quizá Kevin. Las pepperkaker equivaldría al turrón: todo el mundo come Pepperkaker o galletas de pimienta en navidad, no son muy caras y están bastante buenas. Pero eso muchos de los que leeis ya lo sabreis, ¿no?  Que llevé la maleta llena de Pepperkaker. Para los que no os hayan llegado, no os quejéis, que es que se agotaron antes de que yo hiciera todas mis reservas, y ya sabéis que lo primero es la familia…

Por cierto, aún espero unos pepperkaker caseros…ejem, ejem.

Beefeater. Rasmus, Dinamarca. Y aquí sobran las explicaciones y ya es muy de noche en mi relato y sobran muchísimas palabras en esta entrada…

Diller después de la cena

Y además, una imagen vale más que mil palabras

Aunque mi primera intención era cargarme todo diciembre y parte de enero de un plumazo, he decidido que ya estoy cansada, y que además para seguir contando tendré que consultar derechos y eso. Así que punto y ZZZzzzzZZZZzzzzZZZ

 

 

 

 

 

 

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Friday on Friday’s

noviembre 25, 2010

Al final voy a tener que darle razón a alguna gente y empezar a escribir en plan telegrama, porque tengo tres días y medio para escribir un proyecto de 20 páginas así que más vale que deje de andarme por las ramas y contar paranoias metafísicas existenciales a bajo cero si quiero poner el blog al día y dejarlo a puntito para cuando termine los exámenes y sea totalmente libre…

Viernes 20. Party!

Empezamos la noche con preparación pre-party (léase comprar cerveza). Cena en casa con Agnija y Miguel (Jeanett está fuera unos días). Plato especial de la noche: cosa-marrón-de-Letonia-que-se-vuelve-semi-blanca-al-cocer-y-que-parecen-lentejas-pero-se-cocina-como-si-fuera-arroz con chorizo y tomate. Ñam ñam.

[He estado investigando, eso que comimos se llama alforfón y según la wikipedia es muy de ser comido por vacas y cabras y tal o para hacer la harina de las galletas del Dia, pero mira, no está nada mal...]

Tren hacia Kringsja (residencia petadita de españoles, en la quinta puñeta, última parada antes del campo abierto. La frase está muy trillada pero es que es cierta: hacía más frío que en la comunión de Pingu).  La verdad es que la famosa Kringsja mola bastante pero eso de que esté allí en mitad de la nada y ninguna parte y con temperaturas propias del circulo polar ártico…no, eso no mola.  Fiesta con sabor latino, como no podía ser de otra manera en Kringsja: veinticatorce españoles, un par de italianos, un par de sudamericanos, una polaca que sabe decir “ven aquí come pollas” (¡¿pero quién le enseña español a estos guiris?!) y Agnija.

Tren de vuelta a Oslo tras una carrera con hielo en los pulmones. Pizza slice en Seven Eleven (la dependienta nos habla en español…). Antes de entras nos quedamos un ratito en un portal haciendo fotos idiotas (las mejores ;) ) y observando la locura de algunas noruegas que necesitan que le miren el culo aunque le salgan chuzos en él…Ya me había avisado Mire que esto era moda en Inglaterra, antes muertas que sencillas.

Niña tápate, que vas a coger frío

Parada obligatoria en Friday’s y a bailar a ritmo de bamboleo (sí, otra vez). Bailar, en el argot Friday’s, significa dejarte arrastrar por una marea humana a la par que buscas tu respiración que se te ha perdido en algún momento mientras te quedabas encajada como sardina enlatada entre varios cuerpos bamboleantes…Need beer. Detalle: el camarero de Friday’s también es español. “one beer, please” “ahi la llevas, cerveza fresquita” “Jum, tú no eres de por aquí, ¿a qué no?”  Somos plaga :D

Esto es lo que se entiende por gente que brilla con luz propia

Terminamos bailando un entregadísimo “I’ll survive” de esos que se hacen poniendo sentimiento (eso es: botando como si se tratara de un concurso a ver quien llega más alto, gritando hasta que todo el mundo te ha visto la campanilla y poniendo caras raras).

Y ale, a casita, a disfrutar de un chocolate calentito y a descansar…Biiiip. Error.  cuando te has disfrazado de pijama y sueñas despierta con tu almohada a esta gente se le ocurre que es un buen momento para ver las fotos. Así qeu posponemos el momento dormir hasta que terminamos de ver las fotos de la noche, con nosotros siempre sonrientes y guapísimos (siempre siempre, cuando se tiene esta balleza natural, no hay manera de salir mal, qué va…).

Ha det bra!

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Estos noruegos son unos genios…

noviembre 22, 2010

Estaba yo alegremente haciendo planes de cómo estresarme la próxima semana, y me estaba saliendo bastante bastante bien (casi al punto de ataque de ansiedad) cuando un compañero de clase me ha comentado ciertos cambios de ciertas fechas de ciertos trabajos y ciertos exámenes que han hecho que mis planes de estresarme hayan dejado de ser planes…

Así que he decidido ponerme a actualizar el blog…coherencia siempre. Eso sí, prometo una entrada “cortita”.

Jueves 18 nov.

Mi finde empezó el jueves por la noche (después de hacer tanto tetris con las horas, ¿por qué no mover días? weekend starts on Thursday), cuando Bea me avisó para plan pizza-bolos. Descarté la pizza porque aquí se cena más bien temprano y salir a pizzear supone perder media tarde, que a mi me da para mucho, así que me apunté directamente para la noche de bolos en Torggata (sí, venga, quedamos allí directamente, no hay ningún problema, si yo se llegar…). Pues no, no se llegar, o las calles de Oslo tienen algo de laberíntico o el plano se ha movido. También está la posibilidad de que yo sea lo suficientemente idiota como para decidir “tomar un atajo” en una fría noche de noviembre sabiendo que mis atajos siempre terminan dando vueltas en redondo, pero descartemos esa posibilidad, que vais a creer que soy tonta…

De alguna manera u otra consigo llegar más o menos a mitad de la ronda y perder (eso de la suerte del principiante es una leyenda urbana, sobretodo si la principiante llega tarde). Los jugadores eran Bea, su novio, los compañeros de trabajo de su novio y yo. Cómo no los conocéis de nada, diré que ellos eran muy muy muy buenos y que por eso perdí y vosotros os lo creeis sin hacer preguntas ni nada…

Después de la media partida de bolos y con 110 kr. menos en el bolsillo (no se si lo he comentado alguna vez, pero Oslo es una ciudad pelín cara…) nos fuimos a tomar una cerveza en un bar tipo Bohemia, aquí llamado Politici (o similar) que en lugar de fotos de artistas mezcla fotos de Fidel Castro con saludos de Lady Di al Papa. Aún intento adivinar la relación entra unas imágenes y otras, lo que viene a llamarse el discurso expositivo museográfico (qué bien me se la lección, ¿eh, boss?).  Aquí si que definitivamente mi bolsillo empezó a llorar, probablemente se sentía un tanto bastante  mucho vacío…

La conversación alrededor de la cerveza giró en torno a un montón de temas interesantes que mi cerebro a esas horas tenía problemas para entender y que sin la traducción de Bea me hubiera asustado bastante, cómo el tema de los castrati por poner un ejemplo (¿a quién dices que le van a cortar qué?). Y también hablaron del mágico invierno noruego (eufemismo para “gente que muere porque bebe demasiado y se congela de camino a casa”.  Nota mental: evitar a toda costa la cerveza a partir de – 4ºC).

La cervecita la tomamos en un acogedor rincón del bar, pero porque somos unos sosos, lo suyo es tomarlo en la terraza. No, no estoy bromeando, en Granada somos unos cobardes y con los primeros fríos, ale, a quitar terracitas. Aquí son gente valiente (= insensata) y se sientan en las terrazas a disfrutar del fresquillo ese que corre cuando el termómetro se está mareando de lo bajo que tiene el mercurio…Pero el truco está en que tienen un invento superrevolucionario para evitar el intenso frío:

Mantas: solución óptima para el frío polar

Lo más gracioso es que la idea tiene éxito…no se ve en esta foto porque ya era tarde y porque si hubiera gente yo no me hubiera puesto a hacer fotos, claro…

Con el complejo de inferioridad de que no se nos haya ocurrido antes a nosotros (estos noruegos son genios) me fui a dormir, no sin antes dar un pequeño rodeo, no porque no me supiera el camino sino por hacerlo más interesante, que apetece mucho pasear de noche cuando tus dedos se están convirtiendo en garras y están dejando de ser articulados (se ponen de un tono rojo-precongelado más nonito…)

Y con el recuerdo de mis dedos-politos, pongo fin a la entrada, que prometí que hoy sería más corta…Dejo un video que no se porqué me ha venido a la mente después de escribir esto…

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